—Cierren las puertas. Los guardias obedecieron. Esteban Rivas se detuvo a pocos metros de la salida. —Gabriel, estás exagerando. —Entonces vuelve. Esteban permaneció inmóvil. Gabriel miró nuevamente a
—¿Señora Marlowe? La mujer que había dejado caer la copa avanzó entre los invitados. Marcus miró alternativamente a ambas. —¿La conoce? —Desde hace treinta años. Elena soltó la
El automóvil negro no atravesó la verja. Se quedó fuera. Motor encendido. Cristales oscuros. Adrián no apartaba los ojos de él. El rector Martín Salvatierra se acercó. —¿Los
—Esa es mi madre. Daniel se agachó hacia el reloj. El anciano lo cerró inmediatamente. —¿Cómo has dicho? Daniel lo miró. —La mujer de la fotografía. Se llama
—¿Qué ocurrió en Varga? —preguntó Viktor. Natalia guardó la cinta. —No importa. —Acaba de decir que tú estabas allí. El comandante Petrov se interpuso. —Y ella ha dicho
Bruno levantó la fotografía con manos temblorosas. —Mi padre nunca estuvo destinado aquí. —No —respondió el general Ferrer—. Estuvo destinado en Karsen. La palabra cayó sobre el vestuario
Tomás extendió el mapa sobre la mesa de la cocina. Siete casas estaban rodeadas con lápiz rojo. La suya era una. La de Emilia también. Había otras cinco
El coche negro redujo la velocidad. Teresa dejó de mirar a los agentes. Solo miraba al conductor. —No permitan que baje. Javier frunció el ceño. —¿Quién es? La
Elena no entendió por qué el rostro del comandante había cambiado tanto. Hasta ese momento Mateo Rivas había sido el hombre más difícil de leer de toda la
Iván seguía sosteniendo la fotografía cuando Rafael encendió la luz de la habitación. Nadie volvió a hablar durante varios segundos. Dentro no había nada parecido a lo que