Parece una sencilla habitación de un dormitorio en Estocolmo… hasta que ves el balcón. Diecisiete metros cuadrados de plantas, velas y una vista increíble. El encanto vintage es encantador, pero la verdadera joya está fuera. Mira el artículo a continuación para ver fotos detalladas 👇
Hemos visto muchos apartamentos pequeños, pero este de Estocolmo destaca de verdad.
Su mayor característica es el gran balcón, que se convierte en un espacio vital extra en verano. Hay un sofá, una mesa de comedor e incluso espacio para estirarse o hacer ejercicio.
El piso pertenece a una mujer de unos 40 años que vive sola. Trabaja para una pequeña empresa y no persigue el lujo. El lugar fue renovado por última vez en 2015 – sólo una actualización de luz con nuevo papel pintado, nuevas encimeras de cocina, y algunos muebles frescos para el balcón.
El apartamento está en el último piso de un edificio construido en 1938.
A pesar de que el propietario tiene claramente buen gusto (el costoso papel pintado de William Morris es una pista), el apartamento todavía tiene algunas encantadoras características anticuadas: un timbre de estilo antiguo, puertas vintage y un mueble de cocina de la década de 1940.
La sensación general es de limpieza y sencillez, un gran ejemplo del minimalismo sueco. En cuanto a la distribución, antes había una pared entre la cocina y la habitación principal, pero los anteriores propietarios la eliminaron para crear un espacio más abierto.
Fíjate en la planta: ¡el balcón es enorme! Te enseñaremos las fotos al final del artículo. En la habitación principal, encontrarás una chimenea que funciona (aunque apenas se usa), una cama y un elegante sofá de época.
La cocina es muy pequeña, con un frigorífico, un fregadero y unos pocos armarios. Pero tiene encanto: el papel pintado de William Morris, los cuadros y los muebles retro hacen que el espacio resulte cálido y personal.
El cuarto de baño es muy básico, sencillo y funcional.
Y ahora llegamos a la parte más impresionante del apartamento: el balcón-terraza de 17 metros cuadrados. Los vecinos no tienen tanta suerte: sólo tienen pequeños balcones estándar.
En esta terraza hay un acogedor sofá de jardín, muchas plantas verdes, jarrones con flores, velas y farolillos.
Además, la vista desde el balcón es impresionante: se puede ver todo el barrio.
¿Qué te parece este pequeño apartamento? ¿Mantendrías el encanto vintage y el estilo retro, o lo cambiarías por algo más moderno?