«En su día rivalizó con Marilyn Monroe, ahora la vemos en sus últimos años» 🌹🎬 La belleza y la fama de Jane Russell eran legendarias, pero el último capítulo de su vida cuenta una historia muy diferente. Vea las fotos poco comunes en el artículo a continuación 👇📸
Jane Russell, que en su día fue aclamada como uno de los «símbolos sexuales» más deslumbrantes de Hollywood, era una mujer cuya belleza era tan excepcional como inolvidable. Desde muy temprana edad, su chispa creativa la diferenciaba de sus compañeros. Se sintió atraída por el escenario y las artes, sumergiéndose en la música y el teatro, donde brillaban su talento y su carisma natural. Para quienes la conocieron de niña, parecía casi seguro que estaba destinada al estrellato.
Su ascenso a la fama internacional se debió no solo a su notable talento, sino también a su llamativa apariencia y su magnética presencia. Estas cualidades quedaron plenamente de manifiesto en la película Los caballeros las prefieren rubias, el papel que consolidó su lugar en la historia de Hollywood. Protagonizando junto a la legendaria Marilyn Monroe, Russell pasó a formar parte de un dúo cinematográfico que cautivó los corazones del público de todo el mundo y creó un capítulo inolvidable en la historia del cine.
Sin embargo, la vida de Jane Russell no se definió únicamente por el glamour de la pantalla. Lejos de los focos, se dedicó a causas benéficas y obras filantrópicas, manteniéndose comprometida con ayudar a los demás durante toda su vida. Aunque se casó tres veces, nunca tuvo hijos biológicos. En su lugar, decidió adoptar a tres, a los que crió con profundo amor, cuidado y devoción, dándoles la familia que de otro modo no habrían tenido.
Con el paso de los años, el tiempo dejó su huella en la otrora célebre belleza de Jane. El rostro radiante que en su día adornó innumerables portadas de revistas acabó reflejando los signos naturales del envejecimiento. Aun así, su elegancia, su legado y el impacto que dejó tanto en su familia como en sus fans permanecieron intactos.
Jane Russell falleció a los 89 años, dejando atrás mucho más que belleza: dejó un legado de talento, compasión y un lugar perdurable en la historia de Hollywood.