La supermodelo de 52 años acaparó todas las miradas desde la primera noche del festival tras lucir varios atuendos atrevidos que provocaron fuertes reacciones en internet.
Para la cena de inauguración, el 12 de mayo, Heidi lució un deslumbrante vestido dorado con flecos y borlas metálicas que se ajustaba a su figura. Si bien muchos fans elogiaron su glamuroso look, otros no tardaron en fijarse en su cuerpo y en cómo le quedaba el vestido.


Algunos comentaron que Heidi lucía «saludable» y con «más curvas», mientras que los críticos afirmaron que el atuendo le quedaba demasiado ajustado y la acusaron de usar constantemente vestidos que parecían demasiado pequeños.
Más tarde esa misma noche, se cambió a un espectacular vestido de alta costura color melocotón con un escote pronunciado, una silueta esculpida, un detalle floral extragrande y una enorme cola que inmediatamente acaparó todas las miradas en la alfombra roja.

Pero Heidi no se detuvo ahí.
Al día siguiente, apareció en el Hotel Martínez luciendo un largo vestido negro cruzado con una atrevida abertura que dejaba al descubierto parte de su cadera, mientras paseaba a su perro por Cannes.

Horas más tarde, se cambió de nuevo y se puso un deslumbrante vestido rosa palo decorado con delicados detalles de plumas para una cena exclusiva.

El 14 de mayo, Heidi apareció con otro look llamativo: un vestido palabra de honor cubierto de cristales que, según muchos, parecía casi una brillante cola de sirena vista desde la distancia.

Mientras las fotos de Cannes seguían difundiéndose por internet, las redes sociales permanecían divididas. Algunos elogiaban a Heidi por lucir segura, glamurosa y sexy a sus 52 años, mientras que otros no dejaban de criticar sus siluetas ajustadas y sus elecciones de vestuario tan dramáticas.
Una cosa quedó clara enseguida: Heidi Klum no vino a Cannes para pasar desapercibida.